Perros escolta para mujeres maltratadas

Ares, un pastor alemán de dos años, convive con Gloria Vázquez y su hijo, víctimas de malos tratos en el seno del hogar, desde hace poco más de un mes. A finales de año, treinta perros escolta más -adiestrados en tareas defensivas- se entregarán a sendas mujeres de distintas partes de Galicia.

La asociación Ve-la luz, que preside Gloria, lanzó el particular proyecto en 2010, gracias a la ayuda desinteresada de Octavio Villazala, educador canino profesional del centro DeMontegatto, ubicado en el municipio de Oza dos Ríos (A Coruña).

«Ante las deficiencias que presentan los sistemas actuales, como los celulares o las pulseras, estudiamos qué se estaba desarrollando con éxito en otros países, para adaptarlo a España. Nos fijamos en el caso de Estados Unidos, donde habían reducido el ratio de mujeres violadas ofreciéndoles la posibilidad de ir acompañadas de perros», explica Gloria.

«El teléfono no siempre encuentra cobertura. Además, primero te responden desde la central de alarmas y luego valoran si procede el envío de una dotación policial. Galicia posee una orografía muy montañosa y los concellos están muy distantes unos de otros, por lo que el auxilio tarda en llegar. Por no mencionar que los técnicos pueden conectar el “manos libres” en cualquier momento, restándote intimidad», confiesa Gloria.

Las pulseras que visten los maltratadores no escapan a los fallos técnicos; muchas veces los dispositivos asociados a éstas -en posesión de las víctimas- registran un aviso falso. «Ellas permanecen en alerta porque creen que sus agresores han entrado en un determinado radio de acción, cuando lo que ocurre es que las frecuencias han saltado por otro motivo: las montañas de las que hablábamos antes, una desconexión del sistema localizador, etc.», continúa.

Sustituto eficaz y rápido

Los perros escolta no suponen un complemento, sino un sustituto eficaz y rápido de los celulares y las pulseras, apunta la presidenta de Ve-la luz. «No se quedan sin cobertura dentro de un ascensor y te avisan con antelación. Yo siempre relato la historia de una mujer que perdió la vida cuando salía de su coche. Un can pudo haber detectado, por el olor, la presencia del extraño». La asociación gallega para la protección de quienes han sufrido la violencia de género y/o abusos demanda un cambio de normativa que equipare a los perros escolta con los «guía» que emplean los ciegos, y que se les permita, también, el acceso a transportes y espacios públicos.

El pastor alemán es perfecto para las labores defensivas. Ni ofrece una imagen de peligro, como podría proyectar un dóberman, ni de debilidad, como transmitiría un chihuahua. «Se los entrena para que respondan a órdenes directas de sus dueños, con los que han establecido un vínculo especial. No los preparamos para que muerdan. Su verdadero objetivo consiste en ayudar a las mujeres maltratadas a recobrar su autoestima, permitiéndoles salir a la calle con seguridad», subraya Octavio.

«Cuando dices “sit”, y ves que el perro se sienta, empiezas a notar que has recuperado el control sobre tu vida. Cuando te familiarizas con el manejo de la correa, empiezas a notar que has recuperado las riendas de tu vida», concluye Gloria.

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